
No mentías,
el invierno sigue hambriento ahí fuera.
Sé que en la palma de mi mano
se aloja el último recuerdo
de esta despedida de caballeros.
Somos hombres torpes
que no saben abandonarse.
No mentías,
el invierno sigue hambriento ahí fuera.
Sé que en la palma de mi mano
se aloja el último recuerdo
de esta despedida de caballeros.
Somos hombres torpes
que no saben abandonarse.
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